lunes, 21 de abril de 2008

HABLAR POR LA CALLE

Siempre me asustaron las personas que van por la calle hablando solas. Me dan un poco de miedo. El otro día me sorprendí, me pillé in fraganti hablando solo y me di miedo. Es tal la abstracción que tomas en el discurso que te olvidas de todo, te metes en tu película y no hay nada más. Los pensamientos toman forma y poderosos se escapan por la boca. Por un lado te queda la bonita sensación de un tiempo que no existió, por que nada del exterior te ha perturbado y por otro te queda la incógnita de que hiciste en ese tiempo. Es de suponer que nada de lo que podamos o debemos arrepentirnos. ¿Cómo el sueño?. No. Después del sueño apareces estático, donde se produjo, en cama, sillón diván... y aquí estas en movimiento y flotando. Diferencia abismal.
Si me veis por la calle hablando solo no me interrumpan, no sé de lo que soy capaz.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio