Seve
Dos aplausos recuerdo con especial emoción. Uno fue el que me dieron en un colegio de El Pozo, después de recitar La Elegía de Miguel Hernández. Yo era muy joven y trasmití toda la profundidad del poema. El otro no iba destinado a mi, sino a Severiano Ballesteros. Creo que fue en el año 80, se puede consultar en cualquier medio. Después de haber ganado su primera chaqueta verde vino a Madrid y ganó el Open. Yo trabajaba con la pizarra (marcador) y si bien la ovación era para Ballesteros, yo se la fabriqué. Coloqué sus cuatro vueltas, sumas y total, número a número, el primero del marcador; me agaché un tanto y tomándome un respiro coloqué la chapa donde estaba escrito su nombre. En el momento de poner la tablilla el aplauso fue general. No lo he olvidado a pesar de los 27 años transcurridos.
Have you ever seen a Spanish imperial eagle? Fabulous beast: massive, intimidating, graceful, glorious, a joy to behold. That was Seve in the pigeon-loft of golf. (Simon Barnes)


0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio