CRIMEN Y CASTIGO
Resulta que la fotografía de un miliciano muerto puede que no sea de Capa, que Günter Grass fuee de las SS o la Gestapo, que más da. Resulta que..., con el que se podría hacer un rosario de despropósitos, de mentiras piadosas y no tanto. Para que digan que mentir es pecado. De todos es sabido que las chicas y chicos que deslumbran día a día y noche en pasarelas, pantallas..., no existen, que no son de carne y hueso; puro artificio, recreación literaria, novela o atrezzo teatral, no son otra cosa. Entonce, alors ¿qué nos queda?. Venimos de un largo camino, con tramos espinosos, pero si nos paramos a pensar objetivamente muchos de los periféricos con los que hemos decorado nuestra historia no son otra coas que adornos y cuando se queda desnuda, entonces ya no tiene casi imporancia, pierde toda la vitalidad y nos surge la duda de que sucediera. ¿A dónde quiero ir a parar? Ni yo mismo lo sé, pero seguramente a lo relativo, a lo relativo que es la verdad y la mentira. Al igual que dicen que del amor al odio hay un paso, en todo sinónimo y antónimo no hay nada más que un paso y a veces caminamos por la linde. Desgraciadamente esto es así y para casi todo; si no observar lo fácil que es criminalizar a una víctima.

