martes, 18 de marzo de 2008

SOBRE LA ESTIMA

Mi amigo Juan G. está muy bajo de estima. Todo lo que escucha a su rededor le hace sumir en una profunda insatisfacción y depresión. Según oye, es de los que más horas trabaja, peor sueldo, menos productividad, más riesgo de accidente, de los que menos duerme, de los que menos folla, de los más borracho, drogadicto, seropositivo, sidoso, prostituto... ¿No tendrá algo bueno y que además no le cree esa propensión a la obesidad a la que apunta?. Para tirarse de los pelos, menos mal que también es de los más calvos del Globo.

Propongo una ONG que nos insufle algo de positividad, que rompa esta tendencia al abatimiento, pero que no nos haga trabajar, que así cualquiera. Lo difícil es ser un poco feliz entre tanta miseria, tanto olvido. A riesgo que me llamen cualquier cosa, les agradecería a todos que se callen esos datos tal pésimos y potencien entre la población aquello, aunque se a poquito que nos diga lo bueno que somos o que podemos ser. Al carajo todas esas verdades que nos hunden en el pozo, si es que son verdades porque dudo que un pueblo, aunque sea el español, pueda acumular tanto dato negativo. La verdad es que yo me miro en el espejo, en mi espejo y no me veo tan mal, ni veo tan mal a mis vecinos, ni a las gentes con las que me cruzo en la calle.

Abajo los predicadores de la miseria.