domingo, 10 de febrero de 2008

¿EN QUE LADO DE LA MEMORIA QUEDAN LOS DRAMAS DIARIOS?.

BASTA DE ENFERMEDADES

La enfermedad es debilidad, pero nos hace fuertes. Cuando salimos de la enfermedad somos un toro de pecho potente dispuestos a no volver atrás. Hay que salir del refugio enfermedad, sacudirse las plumas, el barro y toda la basura, que no nos puedan.

LAS EMPRESAS PUEDEN DESPEDIR A LOS TRABAJADORES DURANTE SU BAJA

Imagino que será sólo un titular, que la Sentencia que condena a los trabajadores que tengan la desgracia de, además de trabajar, de caer enfermos, no serán machacados por el poder judicial que debería defenderlos. Espero que sea transitorio, que alguien ponga cordura a estos desatinos.

martes, 5 de febrero de 2008

LA ENFERMEDAD

Uno de los mecanismos de defensa que tiene el individuo en la actualidad es la enfermedad. En el ambito del trabajo se ve con más frecuencia de la que debiera .
Es una defensa autodestructiva. Me va mal y en vez de luchar, como se hizo siempre, me lesiono el cerebro, me ovillo. Me vienen a la memoria aquellas historias, que no se si serán leyendas urbanas de los llamados a filas, en tiempos de guerra ,que se autolesionaban disparándose al brazo, la pierna o donde fuera con tal de no ir a la barbarie. Más cerca tenemos las enfermedades fingidas para no ir al servicio militar, familiarmente mili, que en muchos casos acabaron en enfermedades ciertas. Comienza siendo un juego, un fingimiento, y termina mal, en enfermedad. Conocí a una persona que llevaba a un imaginario perro: tobi al que silbaba, ataba, daba de comer y mandaba callar o ladrar según le conviniera. Terminó enfermo.
Debemos hacer algo para cambiar esto, veo que la mayoría de las enfermedades que sufrimos son agresiones del trabajo, ambiente, familia, contaminación, Bancos... demasiadas para que un ser pueda soportar.

domingo, 3 de febrero de 2008

MUCHOS ESTAMOS ASUSTADOS

Tal cual. Muchos estamos asustados por las últimas ingerencias en diversos ambitos, por diversos organismos, órganos, dedos acusadores y... suerte que los militares no hablan, si no esto sería como hace años, no tantos. Vivimos en Democracía. Más que en Democracia dicen que es en una Monarquía parlamentaria, elegida democráticamente. Esto nos lo creeríamos si no tuvieramos detrás tantas palancas que aprientan para su lado con gran fuerza anulando a quienes de verdad deberían obstentar la capacidad de decisión, me refiero a las fuerzas productivasa, a quienes trabajan, a quienes crean, a quienes curan e incluso a quienes administran, que están contaminados. Estamos asustados, pero no tenemos miedo. Eso no. No se equivoquen señores creadores de catastrofismos. Estamos preparados.