lunes, 30 de julio de 2007

Antigüedad

Desde hace no mucho a esta parte, concretando, desde la última década del siglo pasado a hoy mismo, estamos viendo como la mayoría de instituciones, empresas, clubes deportivos, etc. están cumpliendo 100 años.
Parece como si en España antes no hubiera nada estable o al menos con compromiso de continuidad, como si todo lo anterior hubiera sido provisional.
Esta reflexión la hago a cuenta de aquellos trabajadores que cumplieron 30 o más años de levantarse diariamente para aportar su esfuerzo, remunerado faltaría más, a cualquiera de esta empresas.
En una vida de 100 años de cualquiera de estas empresas, longevidad intangible, cualquier trabajador que haya trabajado en ella 30 años, tangibles, ha permanecido un tercio de vida en la empresa, por lo que algo habrá contribuido al desarrollo de la misma, a su longevidad y a que haya llegado hasta aquí, digo yo.
Ahora bien, las corporaciones, las empresas, las instituciones, etc. tratan a este personal, a esta fuente de know how como si de un lastre se tratara y quieren deshacerse de ello a toda prisa, y lo más barato posible.
Es un error.
No digo que no haya que hacer cambios, no ensalzo el inmovilismo, lo que digo es que hay que aprovechar este potencial vivo y que mejor que el mismo revierta en la empresa que de alguna forma ha potenciado su desarrollo y ha generado la experiencia.
Pero si esto no es posible, sabemos que hay matrimonios que se disuelven después de 40 años de felicidad, las empresas deberían quitarse el miedo a la contratación de esos mayores de cincuenta años que recorren las filas de las oficinas de empleo o de los parques cuidando a los nietos o en cualquier otra actividad más o menos lúdica para matar el tiempo.
Aquel viejo eslogan: usted puede,pero España no, debería volver a ponerse en vigor: ustedes pueden permitirse el lujo de despreciar ese talento,pero España no.

Seve

Dos aplausos recuerdo con especial emoción. Uno fue el que me dieron en un colegio de El Pozo, después de recitar La Elegía de Miguel Hernández. Yo era muy joven y trasmití toda la profundidad del poema. El otro no iba destinado a mi, sino a Severiano Ballesteros. Creo que fue en el año 80, se puede consultar en cualquier medio. Después de haber ganado su primera chaqueta verde vino a Madrid y ganó el Open. Yo trabajaba con la pizarra (marcador) y si bien la ovación era para Ballesteros, yo se la fabriqué. Coloqué sus cuatro vueltas, sumas y total, número a número, el primero del marcador; me agaché un tanto y tomándome un respiro coloqué la chapa donde estaba escrito su nombre. En el momento de poner la tablilla el aplauso fue general. No lo he olvidado a pesar de los 27 años transcurridos.
Have you ever seen a Spanish imperial eagle? Fabulous beast: massive, intimidating, graceful, glorious, a joy to behold. That was Seve in the pigeon-loft of golf. (Simon Barnes)

miércoles, 11 de julio de 2007

CONSULTA

Voy a la consulta del médico y en vez de paciente pasas a ser enemigo, acaso también delincuente. No estoy seguro, pero ese desprecio hacia el que está enfrente, aunque sea un presunto enfermo, no me parece bien. Si además de sobrellevar una enfermedad, o lo que sea, la atención es despreciativa o indiferente, lo que llaman profesional , ¿qué esperan?. La mercancía se revelerá. Dirán, está hablando de la sanidad pública, pues sí, pero no te dejes de lado la privada. El otro día un profesional armado con un visturí me ofreció unos canutos de silicona para los dedos de los pies que me iban a ser casi imposible encontrar en otro lado. Y claro, piqué. No solo los encontré a la vuelta de la esquina, si no que estaban a mitad de precio. Pero a ver ?qué hacer cuando el otro tiene un arma cortante?. Lo que hice, acoquinar y gracias. Para más inri también me ha deprimido hoy un enfermero. Me ha preguntado, a la hora de extenderme una receta, si era pensionista. Que hijoputa, como dice por el sur. Seguro que él es impotente.

martes, 3 de julio de 2007

día 1

Me quedan 5 minutos para describir el motivo de esta entrada. Ya sólo me quedan segundos. Estoy en horas extras de vida intelectual, osea, ya debería tener el encefalograma plano. ence falo grama.. Curioso.